Meter A Un Gato En Su Transportín Es Posible

Aunque es una tarea difícil de conseguir, meter a un gato en su transportín no es imposible. Mejor dicho, nuestro objetivo debe ser que él quiera meterse por sí solo en su transportín, que lo relacione con un lugar de seguridad y confort. Ello os ayudará, tanto a tu gato como a tí, a reducir el estrés en viajes, visitas al veterinario, etc. Sigue estos sencillos consejos, se constante y paciente y en un tiempo esas peleas con tu gato habrán pasado a la historia.

¿Cómo elegir el transportín adecuado?

  • El transportín debe ser robusto y adecuado al tamaño del gato. Os recomedamos los transportines rígidos ya que son más estables y amortiguan mejor los posibles movimientos
  • Debe poder abrirse tanto por la parte de arriba como por el frente
  • La parte de arriba se debe poder quitar fácilmente, esto te permitirá poder sacar a tu gato sin tirar de él o introducirle sin forcejear

Consigue que tu gato elija entrar

Si sólo mostramos el transportín a nuestro gato para someterle a largos viajes, visitas al veterinario, etc… es lógico que no quiera ni acercarse. Debemos hacer que el transportín sea para nuestro gato un sitio cómodo y en el que se sienta seguro:

  • Deja el transportín abierto en una zona tranquila de la casa, si tu gato ha tenido experiencias negativas previas puede ser necesario que incluso quites la parte de arriba
  • Introduce una mantita o colchón, preferiblemente al que ya esté acostumbrado
  • Puedes rociar el transportín media hora antes con feromonas sintéticas felinas (Feliway) para ayudar a tu gato a sentirse seguro dentro
  • Déjale dentro un poco de su comida favorita o un juguete que le vuelva loco, eso hará que asocie el transportín con algo positivo
  • En el momento en que tu gato decida entrar prémiale con una golosina, catnip, hierba gatera…

Es el momento de seguir avanzando

Ahora que tu gato se siente seguro dentro de su transportín, es el momento de seguir avanzando hasta conseguir, por ejemplo, hacer un pequeño trayecto en coche.

  • Comienza cerrando la puerta del transportín cuando tu gato esté dentro, vuelve a abrirla y prémiale. Ve aumentando progresivamente el tiempo que permanece la puerta cerrada.
  • Coge el transportín firmemente con las manos y levántalo, vuelve a dejarlo en suelo y premia de nuevo a tu gato. Poco a poco ve dando paseos cada vez más largos dentro de casa para que se acostumbre al movimiento.
  • Mete el transportín en el coche, te recomendamos que lo coloques entre los asientos delanteros y traseros y que los ajustes para reducir al máximo el movimiento. Enciende el motor y premia a tu gato. Ve aumentando progresivamente el tiempo que el motor está encendido
  • Comienza haciendo cortas distancias en el coche y poco a poco ve aumentando la duración de los viajes.

Asegúrate de que tu gato se siente cómodo con cada uno de los pasos antes de pasar al siguiente, con unos necesitará más tiempo que con otros y esto te puede llevar algunos meses, ten paciencia y nunca intentes forzar a tu gato. ¡Buena suerte!